EL CIELO Y EL CUERVO
Una vez volaba un cuervo por el cielo llevando en su pico un trozo de carne.
Otros veinte cuervos se pusieron a perseguirle y le atacaron sin piedad.
El cuervo tuvo que acabar por soltar su presa. Entonces, los que le perseguían le dejaron en paz y corrieron, graznando, en pos del trozo de carne.
Y se dijo el cuervo: "¡ Qué tranquilidad...! Ahora todo el cielo me pertenece".
Decía un monje:
"Cuando se incendió mi casa pude disfrutar por las noches de una visión sin obstáculos de la luna".
|