|
Una vez se rebelaron Los distintos sentidos “¡Estamos siendo explotados!” Protestaron reunidos
“El estómago sentado No hace esfuerzo alguno Mientras le trabajamos Sin descansos ni turnos...”
Siempre yo debo buscar Donde habrá más alimento...” Dijo en su refunfuñar La vista con descontento
“Y yo debo aspirar muy hondo...” Y yo atrapar cada sonido...” Declararon con reprobo La nariz y los oídos
Y que decir de las manos Y sus amigas las piernas Ambos pares reclamaron Una explotación extrema...
“Y yo mastique y mastique...” Apoyó airada la boca Para que así facilite Su posición perezosa....”
“¡Basta ya de este descaro!” Gritaron a viva voz Y ese día acordaron Armar revolución
“¡Que el estómago trabaja! ¡Que luche por su porción!” Declararon con coraje Dándose entre sí la razón
“Cada uno de nosotros Trabajará para sí Boca, orejas, nariz, ojos, Todos lo acordaron así
Más bien puede adivinarse Que esta loca rebelión No tardó en apagarse Por su errada convicción
Pues ningún rebelde podía Mantenerse por sí mismo Y así vieron su porfía Causada por el egoísmo
Débiles y agotados Sin poderse alimentar Decidieron aunados Volver a colaborar
Y al vientre hicieron fiesta Sirviendo a su majestad Quien por naturaleza Nutría a todos por igual
Y así unos necios piensan Que nada hace el Señor Y porque no Lo alimentan Mueren sin paz, dicha ni amor.
|
Comentarios
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.