---Home
_________________________________________________________________________
 

EL MAESTRO SUFI

El Maestro sufi contaba siempre una parábola al finalizar cada clase, pero los alumnos no siempre entendían el sentido de la misma...

-   Maestro - lo encaró uno de ellos una tarde. Tú nos cuentas los cuentos pero no nos explicas su significado...

-   Pido perdón por eso. - Se disculpó el maestro - Permíteme que en señal de reparación te convide con un rico durazno.

-   Gracias maestro.- respondió halagado el discípulo

-   Quisiera, para agasajarte, pelarte tu durazno yo mismo. ¿Me permites?

-   Sí. Muchas gracias - dijo el discípulo.

-   ¿Te gustaría que, ya que tengo en mi mano un cuchillo, te lo corte en trozos para que te sea más cómodo?...

-   Me encantaría... Pero no quisiera abusar de tu hospitalidad, maestro...

-   No es un abuso si yo te lo ofrezco. Solo deseo complacerte...

-   Permíteme que te lo mastique antes de dártelo...

-   No maestro. ¡No me gustaría que hicieras eso! Se quejó, sorprendido el discípulo.

El maestro hizo una pausa y dijo:

-   Si yo les explicara el sentido de cada cuento... sería como darles a comer una fruta masticada.