| PARA PAREJAS
El Sabio escuchó , pacientemente sentado, las quejas que una mujer tenía contra su marido. Cuando ella concluyó, dijo; "Tu matrimonio sería más feliz, querida, si tú fueras una esposa mejor."
"¿Y cómo puedo serlo?"
"Renunciando a tus esfuerzos por intentar hacer de él un mejor marido."
Cuando un hombre cuyo matrimonio funcionaba, bastante mal acudió al sabio en busca de consejo, éste le dijo: "Tienes que aprender a escuchar a tu mujer".
El hombre se tomó a pecho este consejo y regresó al cabo de un mes para decirle al sabio que había aprendido a escuchar cada una de las palabras que decía su mujer.
Y el sabio, sonriendo, le dijo: "Ahora vuelve a casa y escucha cada una de las palabras que ella no dice".
El sabio ofreció la solución perfecta para un matrimonio que nunca dejaba de reñir.
Les dijo: "Sencillamente, dejad de reclamar como un derecho lo que podéis pedir como un favor".
Las riñas cesaron al instante.
Preguntaba una pareja de recién casados: "¿Qué debemos hacer para que perdure nuestro amor?"
Y esta fue la respuesta del sabio: "Amad los dos juntos otras cosas."
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